La urbanidad

Del Latín urbanitas (urbanitatis). Es el conjunto de enseñanzas sobre el adecuado comportamiento personal para aprender a comportarnos educadamente en toda edad, lugar y ocasión, con sentido de amabilidad, para interrelacionarnos cortésmente y saber convivir amena y edificantemente con los demás. Es una enseñanza básica en la persona, en la familia, en el colegio y en la comunidad, por cuanto se dan las bases y la promoción constante sobre la conducta digna y dignificante, que genera bienestar a todos.

La Urbanidad pone al conocimiento de las personas la forma de saber comportarse como persona culta, y además motiva para que pase a practicarse esos gestos de altura, proporcionándose así elementos educativos que van haciendo personas más capaces de saber pensar, sentir, obrar e interrelacionarse sabiamente, generando a la vez seguridad y felicidad por el razonable y acertado actuar, que fomenta la sana convivencia y proporciona un ambiente agradable que genera gusto a todos, por los buenos comportamientos que parten del amor, respeto y valoración a todos y a cada uno de las personas que tengan que ver con nosotros, a quienes le agradará compartir porque les sabemos tratar como bien se lo merecen.

Viendo los comportamientos de urbanidad, con un sentido cristiano, nos remitimos a lo que el mismo Señor Jesús dijo al respecto, que se conoce como la regla de oro: “Haz a los demás lo que quieres que te hagan” Mt 7,12, por lo que todos sabemos, mínimo por sentido común, complementado por la educación y la formación, cómo debemos comportarnos acorde a nuestra dignidad y aspiración de actuar mejor.

Todas las personas tenemos el derecho y el deber de aprender a comportarnos educadamente, siendo una necesidad el aprender las enseñanzas para el trato digno y dignificante, que debe darse desde la educación primaria, sin dejar de fomentarlo en el bachillerato, recordarlo como adultos, fomentarlo en todo tiempo y lugar, algo que se agradecerá siempre, pudiéndose ver temas correspondientes en textos como el de La Urbanidad de Wilson, de librería San Pablo, en que se dicen de una forma amena, y con sentido cristiano, el cómo debemos portarnos.

Los temas de urbanidad parten sobre los comportamientos en la misma casa, haciéndose gestos inteligentes que no solo manifiesta que se piensa en sí mismo, sino también en los demás, con un sentido social, no individual, practicándose actos nobles, decentes, cultos, que hacen una persona capaz de saber comportarse y un ciudadano al cuidado de su entorno, observando también normas cívicas que nos habilitan para aprovechar toda oportunidad para interrelacionarnos educadamente, igualmente un buen ejemplo de querer, de poder, de proponerse, de ejercerse y de esmerarse para actuar cada día decente y edificantemente, logrando ser cada vez mejor, con la experiencia de ser una persona agradable que valora su forma de obrar y de convivir, por lo que se esfuerza por aprender saber y practicar actos de cortesía constantemente, de una forma estable.

La Urbanidad nos ayuda a gozar de un gusto, criterio, conducta, trato, interrelación, aceptación, amistad y trato familiar y social que nos servirá para vivir con fraternidad, amabilidad y cultura en todas las partes que estemos, fomentando un ambiente familiar, que a la vez muestra el gusto y el cariño en la convivencia con los semejantes, con el correcto comportamiento en su entorno que hace la vida más sana, amable, llevadera y confortante. Aprovechemos cualquier ocasión para practicar gestos de urbanidad que nos hagan personas agradables y exitosas en saber comportarnos; así seremos dignos, merecedores de que nos acojan, hablen, traten, acompañen y mantengan un aprecio hacia nosotros, quienes damos la pauta con el correcto pensar, desear y obrar, que nos llevan a ser personas, familias y comunidades de buen obrar y vivir y convivir.

Nada cuesta, y sí se gana mucho, con decir: buenos días, por favor, muy amable, tenga la bondad, gracias, con mucho gusto, etc., comer, hablar, interrelacionarnos, actuar, sonreír, obrar etc,, realizando gestos amables, cultos, corteses, de buenos sentimientos y gran educación. Dios los bendiga más y más…

Conozca otras obras del autor en Editorial San Pablo y Ediciones Paulinas.